viernes, 13 de enero de 2017

-Fragmentos del pasado (Jack)-

Siempre he sido alguien tímido y un tanto torpe. Pero, debo admitir que cuando hay algo que deseo o anhelo más que nada en el mundo, me esfuerzo por obtenerlo. Incluso si se tratan de cosas materiales. Quizá es algo tonto pero, siempre he sido así. Me pregunto si estará bien luchar siempre y esforzarse tanto por algo o....alguien. 

Desde que era niño, la música me ha interesado mucho. Es mi pasión y el mejor medio de expresión que tengo. Tocar la guitarra y cantar hasta desgastarme, es algo que me encanta hacer. Mi madre siempre fue una mujer muy dulce y dio todo su esfuerzo porque yo pudiese salir adelante con lo que me gustaba realmente. Incluso si eso significaba recibir golpes de mi padre, aún así ella.....Ella me hizo quien soy ahora y estoy muy orgulloso. Mi padre jamás logró ver un futuro para mí que fuese a su gusto. Recuerdo una noche en que él simplemente me quitó todo lo que tenía de música y me golpeó fuerte diciendo que la música no me daría más que basura. Durante la madrugada escuché rechinar la puerta de mi habitación y vi como una sombra entraba, dejaba algo en el suelo y acto seguido se acercó para darme un beso e irse inmediatamente. Me di cuenta que mi madre había traído mis cosas. En uno de mis cumpleaños, ella me regaló una guitarra acústica pequeña. Era preciosa y yo la adoraba. Mi padre, claro, no lo sabía. La mantuve escondida bajo mi cama por mucho tiempo. Por muchos años, pensé que mi madre era la única que me entendería. 

Cuando inicié la secundaria, lo conocí.... 
Su nombre es John. Era unos centímetros más alto que yo y su cabello era  rubio y rizado. Su piel era algo pálida. Tenía unos ojos verdes y claros muy hermosos. Nunca he visto unos ojos tan claros y bonitos como los de John. 
Una tarde en la escuela, fingiendo que estaba en algún club para no ir a casa y quedarme hasta tarde practicando canciones, él simplemente llegó de la nada. No me percaté de que estaba ahí, quieto en la puerta del aula. Yo estaba tocando la guitarra mientras recordaba a mi padre golpeando a mi madre y de un momento a otro estaba gritando junto a mi guitarra. Sentía furia pero, me gustaba desahogarme. 
Justo en un momento en el que decidí callar, escuché una voz.....Oh, esa voz tan bella. 

- ¡Wow!.....¡Eso fue fantástico! 
- ¿Eh?, ¿quién eres? 
- Hola, me llamo John, un placer. Pasaba por aquí y escuché que alguien tocaba una guitarra. Es acaso...¿una Fender? 
- Pues....sí. Suelo ser muy malo con tipos de marcas o....esas cosas pero, sí, es una Fender. ¡Ah, sí! Yo soy Jack.
- Es una muy buena guitarra. Además, suena excelente cuando la tocas. Un placer, Jack.
- Te lo agradezco.... 

Era la primera vez que alguien me escuchaba y además, me elogiaba. Estaba nervioso pero, extrañamente feliz. Para alguien solitario como yo, fue bastante emocionante. 

- ¿Puedo quedarme un rato? 
- C...Claro. -Tartamudeé un poco - No hay problema. 
- Bien, gracias. Entonces, adelante....continua por favor -Dijo con una sonrisa y con esos claros ojos brillando. 
- P...Pues, yo.... Bueno, soy algo... 
- ¿Tímido?
- Sí -Creo que me sonrojé levemente y por automático desvié la mirada. Él se limitó a sonreír. 
- Tranquilo, no voy a criticarte ni a juzgarte. Vine porque me gustaba lo que escuchaba. Y decido quedarme para continuar escuchando un poco más de ello. Prometo no contarle a nadie .... 

Sonrió de una manera tan....particular. Sus ojos brillaban y no pude evitar sentir extraño en mi pecho. Cubrí parte de mi rostro por unos segundos y con las manos temblorosas, decidí continuar tocando la guitarra. Él estaba ahí tranquilo, escuchando y de vez en cuando podía escucharlo cantar conmigo. Fue la experiencia más agradable y tranquila de toda mi vida. La primera vez que alguien me aceptaba. 
John y yo nos hicimos muy buenos amigos después de eso. Descubrí que él tocaba el violín y era excelente. Era como si el sonido del violín dijera todo lo puro y tranquilo que era John. Me encantaba escucharlo y en ocasiones, hacíamos duetos. Salíamos a varios lugares juntos y comíamos mucho. Es curioso pero, nunca subimos de peso. Su comida favorita era la china y la mía, la pizza. Nos encantaban las gomitas y siempre que decidía ir a su casa a dormir, comprábamos varias bolsas de gomitas. 

Era una excelente amistad. De esas que simplemente no deseas que desaparezcan nunca, aunque sabemos muy bien que no hay nada que dure para siempre. Crecimos juntos, hasta llegar a tercer semestre de preparatoria. El semestre donde todo se puso muy mal... 
Una noche, invité a John para quedarse en mi casa y poder jugar un rato videojuegos. John llegó muy emocionado y me dio una caja. Al principio no entendía nada, hasta que recordé que dos días después, sería mi cumpleaños 16. Era mi regalo por adelantado. 

- No lo abras aún. Hazlo hasta que sea tu cumpleaños, ¿de acuerdo?
- No tenías que hacerlo. -Dije con una sonrisa. 
- Sabes que sí. Eres mi mejor amigo, Jackson. 
- Oye, sabes que odio que me digan por mi nombre completo.
- Lo sé, lo sé, sólo quería molestar. -Me dio un ligero golpe en la cabeza y corrió hacia mi cuarto para poner el primer videojuego e iniciar con la noche de juegos. 
- ¿Listo para perder?
- Yo nunca pierdo. 

La noche transcurrió normal y había gomitas por doquier. Me gustaba cuando John venía a mi casa porque todo estaba en silencio. El monstruo de mi padre jamás quiso mostrarse ante otros. Y claro....eran las noches que mi madre no sufría de golpes o gritos. Pero en general.....John.....estar con él....Me hacía sentir feliz y tranquilo. Pensar en que arruiné esa noche, aún me perturba cuando intento dormir. Quizá simplemente no estaba pensando bien.....quizá no estaba en mi "santo juicio" o en todos mis sentidos. No lo sé....no sé muy bien qué me dio ese impulso. 
Ahí estaba John, frente a mí, sonriendo y mirándome con sus preciosos ojos claros. Y yo.... no resistí. 
Puse mi mano en su barbilla y me acerqué rápidamente para besarlo. Abrí mis ojos de golpe y entonces me di cuenta de lo que estaba haciendo. Me aparté de inmediato y vi esos ojos claros tan abiertos como nunca.

- ¡¡Lo...Lo siento mucho, John!!
- ....
- ¡No quise hacerlo!
- ¿No?
- Es decir, sí pero.... ¿Cómo te pones a preguntar eso justo ahora? 

John rió levemente y noté su rostro sonrojado. Me miró y me sonrió. Sus ojos continuaban brillando y entendí que no le había hecho daño. Me sentí feliz y emocionado. Yo de verdad creía que iba a funcionar, que todo esto tenía más respuestas a todas mis preguntas. Que.....estaba bien. 

- ¿J...John?....¿Qué haces? 
- Tranquilo... 

Se acercó a mí y comenzó a besarme nuevamente. Recorrió con sus fríos dedos mi cuello y después mis brazos, pecho y finalmente....su mano llegó a mi entre pierna. Yo no entendía nada pero, se sentía bien y yo estaba feliz. Su lengua se tocaba con la mía y danzaban. Poco a poco me hundí en sus manos y su húmeda pero, cálida lengua. Caímos al suelo y yo también pasé mis manos por su cuerpo. De alguna forma... terminé encima de él. Besaba sus labios como si no hubiese un mañana y levanté su camisa para sentir su piel y acto seguido, comenzar a besarlo. Bajé y a él no parecía molestarle. Incluso...pude sentir su mano haciendo presión en mi cabeza para que bajara aún más. Bajé su pantalonera y dejé en descubierto su miembro. Yo....simplemente no estaba pensando. Besé y lamí su miembro para después meterlo en mi boca. John dejó salir un leve gemido pero cubrió rápidamente su boca para no despertar a mis padres. Metí y saqué su miembro repetidas veces y ayudé a estimularlo con mi mano derecha. No tardó en correrse dentro de mi boca. Fue extraño pero, no me causó asco. 

- ¡Perdona!, debí avisarte que me venía.... 
- No hay problema. ¿T...Te gustó? -Le dije con un leve sonrojo.
- Claro que sí, Jack. Ahora es tu turno de sentir.... -Dijo mientras ponía su mano derecha en mi miembro. 
- J...John... 

Dejó descubierto mi miembro y lo metió a su boca también. Fue una de las mejores sensaciones que he tenido en mi vida. Húmedo....caliente..... y podía sentir como su lengua recorría un poco.....simplemente increíble. Acaricié su cabeza con una de mis manos y con la otra cubría mi boca para no hacer ruido. Me corrí sin avisar tampoco pero John no parecía molesto. Ambos nos sentamos en el suelo y no dijimos absolutamente nada por unos minutos. Ahí estábamos....recuperando el aliento. Después de un rato, John me miró y me besó nuevamente. Él....sabía como hacerme perder la razón. No pude, tenía mucho que decir y sentir en el momento. Simplemente no pude evitar comenzar de nuevo y terminar con él frente a mí y su trasero en mis manos. Cubrí con mi mano su boca mientras metía mi miembro dentro de John... Aún me pregunto porqué él dejó que lo hiciera. ¿Recuerdan qué dije que lo otro era una de las mejores sensaciones que había tenido? Bien pues, esta era mejor. Sabía que lastimaba a John pero no podía parar. Era exageradamente placentero. Y justo cuando me corrí dentro de él, mi puerta se abrió y no hubo tiempo para correr, ni siquiera subir mis pantalones. Mi padre me tomó de la cabeza y me tumbó con todas sus fuerzas. Me abofeteó repetidas veces y le dijo a John que se largara. John se opuso pero mi padre lo golpeó también y lo llevó arrastrando hasta la puerta para después empujarlo y dejarlo ahí medio desnudo. Oh, John...lo siento tanto. Esa noche mi padre pudo haberme matado. Pude haber muerto de tan tremenda putiza que me metió. Mi madre intentó defenderme pero recibió un golpe también. Corrió a su cuarto y llamó a la policía. Curiosamente esta vez llegaron pronto. Se llevaron a ese monstruo..... y lo último que me dijo fue "¡MARICA!"..... pero, gracias al cielo mi madre era libre. Pero yo....me desintegré en muchos sentidos. 

Pasé días en el hospital....con tanto dolor que no podía moverme. Pero el dolor más horrible que sentí....fue el esperar que John fuese a verme. No volví a verlo entonces. 
Cuando por fin pude volver a la escuela, supe que John se había cambiado de instituto. ¿Por qué, John?... 
Él simplemente se fue y de nuevo comprendí....que nada es para siempre. Pienso que jamás comprenderé porque se fue sin decir adiós. Aunque, días después decidí abrir el regalo que me había entregado dos días antes de mi cumpleaños. Había dentro una carta y un poster. No pude evitar derramar mis primeras lagrimas de amor y derrota a la vez. Mi soledad me consumió y simplemente me derrumbé por un tiempo.

Después me planteé metas. Estudiaría música en una de las mejores universidades. Sería alguien dedicado y llenaría de orgullo a mi madre. Fue entonces cuando entré a aquella universidad.....aquella....donde conocí a Marco. Donde todo comenzaba a ponerse de cabeza de nuevo y a desmoronarse poco a poco. 

Oh, Jack, ¿cuándo aprenderás?



No hay comentarios:

Publicar un comentario