Pov. Jack
Semestre 3. Universidad.
Solía pensar que no me sentía atraído por las chicas porque simplemente no había encontrado a ese estereotipo perfecto. Todo cambió de rumbo cuando sucedió aquello en mi pasado. Aquel chico que era tan cercano a mí en el pasado y que me había lastimado....desapareció un día. Él me mostró un mundo diferente y fue gracias a él que descubrí mucho de mí. Sin embargo, fue su partida la que hizo que mi mente y sentimientos decidieran encerrarse y no mostrarse de nuevo. "Ese tipo de cosas.....hacen daño. No quiero ser lastimado de nuevo y para eso, debo evitarlo", me repetía a diario.
Semestre 3. Universidad.
Solía pensar que no me sentía atraído por las chicas porque simplemente no había encontrado a ese estereotipo perfecto. Todo cambió de rumbo cuando sucedió aquello en mi pasado. Aquel chico que era tan cercano a mí en el pasado y que me había lastimado....desapareció un día. Él me mostró un mundo diferente y fue gracias a él que descubrí mucho de mí. Sin embargo, fue su partida la que hizo que mi mente y sentimientos decidieran encerrarse y no mostrarse de nuevo. "Ese tipo de cosas.....hacen daño. No quiero ser lastimado de nuevo y para eso, debo evitarlo", me repetía a diario.
Por alguna razón, estando con Marco olvidaba aquella frase tan absurda.
Él parecía tan tranquilo y pasábamos buenos ratos estando juntos. Yo
realmente comenzaba a perderme pero, yo no podía hacer nada pues, el
pasado aún me atormentaba y además, Marco quizá tuviese sus ojos en
alguna de las chicas de su clase... En una ocasión recuerdo que hacía
mención sobre una chica que estaba enamorada de....¿quién?, no recuerdo.
Estaba demasiado perdido pensando en mi confusión como para prestar
atención sobre aquella chica. Al final me resaltó bruscamente que se
trataba sobre mí y no pude evitar decir que no tenía interés por las
chicas de ese modo. Recé porque no lo fuese a mal interpretar o más
bien...que no me fuese a descubrir. Cambié el tema de conversación
bruscamente para seguir siendo rudo ante él.
Fue entonces que, una tarde en mi habitación, mientras veía V de
Vendetta con Marco, él me besó con sus cálidos labios. Debí verme como
idiota usando ese mameluco de panda y sonrojándome al caer al suelo,
intentando evadirlo pero, sin resultado alguno. Realmente me gustaba
sentir su lengua en mi boca y sus brazos rosar un poco mi cuerpo. Estaba
extasiado pero, un tanto preocupado. Por un momento estaba yéndome y
dejándome llevar por completo hasta que....su imagen vino a mi cabeza.
"Maldito marica", escuché en mi cabeza y con ese tono de voz tan
tormentoso en mis recuerdos.
-Marco, tienes que irte.... -Dije alejándolo de manera brusca y evitando su mirada.
Sé disculpó pues, estoy seguro de que él realmente no sabía acerca de mi
gusto por el sexo masculino y al no tenerlo en cuenta, debió creer que
era por eso que me había causado un daño. Tuvimos una conversación larga
en la que traté de explicar porque me sentía algo tieso en el momento.
Le hice saber entonces, acerca de aquel poster y sobre mis reales
gustos. Nuevamente se disculpó.
"Está
bien… yo no debí besarte. Yo… no sé qué paso con él, con tu pasado, y no puedo jurarte que no te
lastimare, porque tampoco me siento listo. Incluso yo....acabo de terminar algo, con
alguien y también arriesgue y perdí, pero no lo sé… cuando te conocí, fue como… Como si valiera la pena volver a perder…"
Dios, esas palabras estaban retumbando en mi cabeza en cuanto las dijo. De pronto, tuve un impulso extraño y sin tener control de mi cuerpo y mis acciones, me acerqué para besar su mejilla y darle un abrazo muy fuerte. No pude evitar sonrojarme completamente y esconderme mientras lo abrazaba. Mis palpitaciones estaban aceleradas y no podía comprender del todo lo que sucedía pero, de un momento a otro estaba besándolo en los labios de nuevo. Prometimos apoyarnos y salir adelante. Dejar de lado el pasado y continuar con nuestra amistad. Algunas ocasiones volvíamos a besarnos sin problemas. Era extraño y bonito a su vez. Me sentía idiota pero, me hacía tremendamente feliz. Sí, soy algo patético.
Dios, esas palabras estaban retumbando en mi cabeza en cuanto las dijo. De pronto, tuve un impulso extraño y sin tener control de mi cuerpo y mis acciones, me acerqué para besar su mejilla y darle un abrazo muy fuerte. No pude evitar sonrojarme completamente y esconderme mientras lo abrazaba. Mis palpitaciones estaban aceleradas y no podía comprender del todo lo que sucedía pero, de un momento a otro estaba besándolo en los labios de nuevo. Prometimos apoyarnos y salir adelante. Dejar de lado el pasado y continuar con nuestra amistad. Algunas ocasiones volvíamos a besarnos sin problemas. Era extraño y bonito a su vez. Me sentía idiota pero, me hacía tremendamente feliz. Sí, soy algo patético.
A pesar de mi
torpeza, todo marchaba, de alguna forma, bien. Me gustaba nuestro lazo y
forma de llevar las cosas. Poco a poco yo iba sintiéndome libre con
Marco y parecía que él conmigo también.
Yo...estaba
volviendo a querer. Me estaba perdiendo de nuevo entre el deseo y
anhelo. Entre la idiotez y la pasión. ¿Eso estaba bien? No lo supe en el
momento y justo cuando estaba por aclarar las cosas con Marco, me quedé
tieso justo antes de llegar a su dormitorio....¿Por qué? Bueno...Lo vi junto a otro
sujeto que traía maletas. "¿Será algún familiar?", pensé pero...al ver a
Marco abrazarlo de manera tan brusca y con una enorme sonrisa....me
pareció que algo estaba mal. Algo no encajaba o quizá era yo quien no
encajaba en aquel instante. Me fui sin preguntar....



No hay comentarios:
Publicar un comentario