jueves, 12 de enero de 2017

Cuando lo conocí. Pov. Marco

Pov. Marco
Semestre 2. Universidad. 


No diré, que no me siento contento, de que Iván estuviera aquí, digo es repentino de repente tener un compañero de cuarto, e Iván suele ser un hombre difícil, un niño, hiperactivo, inquieto y haciendo cosas raras por toda la casa… aunque debo de admitir que lo extrañaba.
Extrañaba el olor de su cuerpo, y sus actitudes extrañas, extrañaba besarlo y dejarnos llevar… y en el fondo se, que aunque siempre es raro e indiferente, el me extrañaba más que yo... porque, aunque aún no se lo he dicho, y no sé cómo hacerlo o tan siquiera si lo hare… pero en el tiempo en que estuve solo aquí, conocí a alguien. 
 
Nunca he sido un hombre supersticioso, no creo en la suerte o en los horóscopos, y realmente, realmente no creía en el destino, nunca creí que realmente hubiera un plan, o algo estuviera destinado a pasar, hasta que conocí a Iván. Ese día de invierno en el salón de dibujo, al verlo ahí todo lleno de tinta, fue como si me hubiera ligado a él, saben a qué me refiero o quizá no... Es como si fuera un imán, era magnetismo tenía que conocerlo, saber más de él, estar a su lado... quizá fue ese momentáneo sentimiento lo que me hizo acosar al pobre chico durante un año, y quizá fue eso lo que ocasionó que todo pasara… en fin, aun no quiero hablar de eso. El punto, es eso el destino, algo que sentí cuando conocí a Iván y de verdad pensé que nunca volvería a pasar.
Hasta ese día…

De verdad odio mi sentido de orientación, suelo perderme con una facilidad extraordinaria, Iván solía decir que me podría perder hasta en un alfiler, uff … así que imagínense en una universidad tan grande, con tantos jardines, laboratorios, edificios... tarde más de una hora en localizar el edificio de optativas, y en 6 pisos, estaba totalmente agotado y perdido… ya había pasado más de media hora de clase, no tenía sentido seguir... así que me tire en las escaleras del 5to piso…  era curioso como entre clases los pasillos son lo más ruidoso del mundo, pero entre clases todo esta quito, silencioso, es como si el edificio estuviera totalmente solo… pero no lo estaba, en alguna parte de él estaba mi clase de alfarería, si alfarería … no, ya sé, no es la mejor opción para una optativa… pero no soy muy bueno en muchas cosas, pensaba en la posibilidad de dar de baja una materia tan estúpida, cuando escuche algo… música, una guitarra acústica, era raro pues la clase de instrumentos de cuerda estaba 2 pisos abajo, lo sé porque fue el 5to salón que creí que era el de alfarería. Y bueno si, alguien estaba tocando la guitarra, pero lo que estaba tocando eso llamo totalmente mi atención, era un coger acústico de the city de the 1975, y era en verdad bueno. Así que sin pensar mucho me metí al salón…Entonces todo dio un vuelco, era un salón solo, solo aluzado con la luz de la tarde, lleno de instrumentos, tubas, flautas, baterías, arpas, asientos, partituras, y en medio de ellos estaba un chico sentado en un banco rasgando las lindas notas de una guitarra acústica, y bueno no solo era lo lindo que se escuchaba, si no lo calmado pero apasionado que era al tocarlas, estaba tan concentrado leyendo la partitura y tocando, que ni siquiera se dio cuenta que estaba ahí.
Era un chico lindo, diría que de mi misma altura, y de un todo de cabello similar, solo un poco más oscuro y un poco más lacio, llevaba un gorro negro, de esos que detesto usar, y una camisa de cuadros de hottopic de 25$dlls mas tax, lo sé porque tengo la misma camisa pero en verde, o bueno la tenía, es de las cosas que se quedó… Mm el… ah y para colmo usaba lentes, si como el…
Debo admitir que era un modo raro de conocer a una persona, una persona sola tocando en un salón abandonado, era raro, aunque un tipo desconocido viéndolo tocar era un más, pero por alguna razón no quería irme… 

De repente cuando iba a cambiar de hoja en las partituras, se dio cuenta de que estaba ahí, y se asustó, y se tambaleo del banco, tirando las partituras, así que me acerque a recogerlas.

-         M: ¿Estás bien?
-          J: Amm… sí ….
Fue entonces cuando vi su cara, su piel era clara y sus ojos eran de un hermoso tono de verde, aunque con los lentes se perdía, era lindo, aunque no especialmente atractivo… no debía tener éxito con las chicas, cuando menos no con las de nuestra edad, pues su rostro aparentaba un par de años menos, y aunque yo sufro del mismo síndrome de cara de bebe, su caso era más serio que el mío, pues parecía aun un chico de preparatoria.
-         
           M: Tocas bien. -Le dije y automáticamente se sonrojó como un tomate, era raro... lindo, pero raro.
-         J: Am.. gracias…
Por alguna razón me huía la mirada.
-         M: ¿Te gustan?
-          J: ¿¿Ahh??
-         M: The 1975.
-          J: Am…. Perdón, ¿quién?
-         M: La banda, la banda de la canción que tocabas.
-          J: Ahhh, no los conozco, solamente encontré las partituras y la empecé a tocar.
-         M: Ah….-No se era imposible no desilusionarme con eso.
-          J: Lo siento …
-          M: ¿Por qué?
-          J: Te fastidié, lamento no conocerlos ….
Fue la primera vez en toda la conversación que me miró a los ojos, y por extraño que fuese, podía ver en los de él, que enserio sentía no conocerlos, así que… decidí seguir la plática… 

-         M: No, de verdad lo siento por ti, por no conocerlos, has malgastado tu vida...
-          J: Jeje… quizá,  si me repites la banda los buscare luego.
-          M: Jeje… am – volteé a ver el salón solo- faltaron muchas personas a la clase hoy ¿he?
-          J: Oh, am… no, solo que todos se fueron, la clase termina a las 4:00.
-          M: Pero, ¿qué haces aquí, si son casi las 6:30?
-          J: Sólo pase por aquí, ya he cursado la clase, pero me gusta practicar en este salón …. Por.. la acústica…
-          M: ¿Y la soledad?
-          J: Jeje… amm.. sí y la soledad…
Fue como una eternidad de silencio después, aunque fue solo un momento, sabía que debía irme, dejarlo en paz, ni siquiera conocía a the 1975, pero… no quería hacerlo, quería saber más del niño raro.. Lo se… marco nunca toma buenas decisiones…
-         J: Amm y tú… ¿venías a la clase? …… porque si es así , llegaste tarde … jeje. -Fue él quien en medio de su pena continuó con la conversación, eso no sé, me hizo sentir que quizá no quería que me fuera…
-        M: Ah, no, verás... estoy buscando la clase de alfarería, y 
-         J: Oh, eso está en el otro edificio.
-        M: ¿¡OTRO EDIFICIO ¡?
-         J: Sí, en el de alado, mira… - me dijo mientras señalaba la ventana que daba al siguiente edificio, ahí estaba mi case de alfarería aprendiendo como embarrarse de barro…
-        M: ¡¡Oh, me lleva el demonio!!
-         J: Supongo que será la próxima  jeje…
-        M: ¡¡JODER!!
-         J: Bueno am… no te ofendas pero...¿alfarería?, realmente no creo que te pierdas de mucho.
-        M: ¡HE! , bueno, es cierto , no tengo como defender el arte de la alfarería.
-         J: Jaja, … ningún chico toma eso, ¿por qué la tomaste tu?, digo es una clase de niñas y señoras.
-        M: Bueno, creí que sería una buena forma de conocer chicas. -Mentí, mentí de la forma más descarada del mundo…
-         J: Suerte con eso, pero no creo que tu maestra de 60 te de su numero.
-        M: Jajajajaja, quizá sí, quizá no.
-         J: En serio, ¿porque tomaste esa clase?
-        M: No soy bueno para nada más…
-         J: No te conozco, pero no pareces un ‘’bueno para nada mas ‘’, digo gente así no entra a esta universidad en primer lugar
-         M: Cierto…. Mm no soy bueno para pintar, ni para la música, así que era la opción que quedaba
Entonces la alarma de su celular sonó, eran las 7:00 pm.
-          J: Vaya, es tarde –dijo mientras dejaba las partituras y guardaba su guitarra en el estuche de tela.
-         M: Sí , oficialmente mi clase terminó… jeje
-          J: Suerte la próxima hombre. - dijo mientras salía del salón y yo lo seguía, luego él lo cerro con llave, algo muy raro.
-          M: ¿Tienes llave del salón de música?
-          J: Es el almacén de instrumentos solamente, cualquiera que deja instrumentos tiene una llave...
-          M: Oh...ya veo.
-          J: Nunca has estado en el salón de música ¿cierto?, no tiene nada que ver con este lugar.
-          M: Ah… no, no llevo mucho aquí...
-          J: Oh, no te ves como un freshman , mm  igual debió mostrártelo tu asesor en el tour inicial.
-          M: No lo tomé, realmente no me interesa la música, aparte creo que llegué tarde al tour.
-          J: Tienes problemas con el tiempo…
-          M: Tengo problemas con muchas cosas... – susurré inconsciente.
-          J: ¿Que?
-          M: Ah nada, que soy malo con la música es todo.
-          J: Oh, no lo creo… ¿qué sabes tocar?
-          M: El… pi..a…no… - fue inevitable recordar a Iván, sentado durante horas tocando, las video llamadas mientras ensayaba, y su frotación cuando no paso aquella audición, o su alegría cuando por fin luego de meses pude tocar feliz cumpleaños en el piano, ‘’ aprendí a tocar eso a los 8 años, me tomo 2 clases, a ti te ha tomado 2 meses’’ , se burlaba de mi todo el tiempo por ello diciéndome retrasado…
-          J: ¿Estás bien chico?
-          M: Ah,,, si, solo am...no es nada.
-          J: Bueno, entonces.. am nos vemos…-Siguió bajando por las escaleras -¿Estás seguro de que estás bien?       
-         M: Sí… gracias.
Era un chico lindo, atento, y se iba… estaba bajando y ni siquiera sabía su nombre.
-          M: ¡Hey, no olvides escucharlos!-Le grité, el último intento desesperado por hablarle.
-          J: Claro, dame el nombre, deja lo apunto. -Volteó, se paró en un escalón y saco su celular para apuntarlo-Dame el nombre.
-          M: Dame tu numero – respondí bruscamente y él me volteó a ver.
-          J: ¿Que? – respondió apenado y algo sacado de onda.
M: Dame tu número, y yo te mando sus mejores canciones, cosas que tienes que oír antes de morir.
-          J: Am, está bien .. es  645 177 83 56
Saque mi celular y apunte el número
-          M: ¿A que nombre lo guardo?
-          J: Jack.
-          M: ¿Jack? Como la película
-          J: Jaja sí, me llamo Jackson pero todos me dicen Jack.
-          M: Ok, yo soy Marco.
-          J: Am es tarde, supongo que nos vemos Marco.
-          M: Nos vemos… Jack.



Jack, era su nombre, corto, sonoro, un tanto rudo, tal como era el, fácil de recordar y tan magnético como lo era el, quería saber más de él, quería conocerlo, como amigo, como algo más, no lo sabía, solo sé que ahí estaba, el destino, ese camino que te unía inesperadamente a las personas, esa sensación de que debía de estar con él, esa sensación que no había sentido con nadie más que con Iván…
Resulto ser que Jack, era un año mayor que yo, lo cual hacia su síndrome de cara de bebe más severo, también resulto que vivía en dos pisos más abajo en mí mismo edificio, y que trabajaba en una de las cafeterías del campus, cuando descubrí eso supe que teníamos mucho en común, pues yo también había trabajado en cafeterías durante la preparatoria y el verano.

Él era agradable, honesto, y como un oso de peluche vestido en ropa rockera, hablando de osos tenía un serio problema con los osos panda…
Empezamos a mensajearnos, luego a vernos para desayunar o entre clases, de hecho avece iba a verlo luego de mi clase de alfarería al edificio de música, luego el comenzó a esperarme fuera de mi clase de alfarería, y regresábamos al edificio juntos, también en los fines de semana iba a su trabajo a comer con él en su hora de descanso, veíamos películas y varias veces se quedó a dormir en mi cuarto, era bueno tener un amigo en la universidad, el aparecer tampoco tenía amigos… tampoco tenía novia....

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