Pov. Jack
Semestre 5. Universidad.
Han pasado algunos días en los que no he sabido nada de Marco. No comprendo qué ha sucedido y por automático pienso que quizá a enfermado. Pensé muchas veces en ir a visitarlo para saber si se encontraba bien y si necesitaba algo en lo que pudiese ayudarlo. Quizá simplemente quería verlo.
Semestre 5. Universidad.
Han pasado algunos días en los que no he sabido nada de Marco. No comprendo qué ha sucedido y por automático pienso que quizá a enfermado. Pensé muchas veces en ir a visitarlo para saber si se encontraba bien y si necesitaba algo en lo que pudiese ayudarlo. Quizá simplemente quería verlo.
Los días en la universidad vuelven a ser monótonos y solitarios sin Marco. Debo admitir que tengo cierta sensación de vacío y molestia. Siento que algo no está bien y no sé cómo solucionarlo. Es curioso....¿cómo solucionar algo que ni siquiera sabes qué es? Me preocupo demasiado. ¿Por qué carajos debo ser así?
A pesar de no tener las mismas clases con Marco, aún así se siente diferente el ambiente en mi aula. Es como si ninguna de las cosas llenara mis expectativas de las materias. Como si simplemente nada hiciera que dejara de pensar en Marco. Estúpido Marco, ¿por qué me abandonas tan de repente? Mi mente se estaba atormentando con la idea de que alguien importante de nuevo me abandonaría.... Él se iría. Todos se van, después de todo. Demasiadas ideas en mi cabeza, muchas cosas absurdas y otras demasiado fuera de contexto. No sabía qué pensar o qué hacer. Me estaba volviendo loco por saber qué sucedía con Marco.
Mandé uno o dos textos a su celular pero jamás hubo respuesta alguna. Pasaron unos cuantos días y yo simplemente estaba tan desconcertado qué no paraba de torturarme con mi pasado y con la idea de que necesitaba saber qué sucedía.
Finalmente, con mi actitud de timidez infinita y rara iniciativa, he decidido ir a visitar a Marco.
Se acabaron las clases, tomé mis cosas y me retiré de inmediato para ir hacia donde se sitúa Marco. Pasé primero a comprar algo de comida y medicamento por si era necesario. Y......ahí estaba yo, parado en la puerta, sin poder tocar. Estaba nervioso. ¿Por qué estaba nervioso? Ya había visitado a Marco otras veces. No entendía nada pero, ahí estaba yo temblando mientras intentaba tocar la puerta. Di tres golpes seguidos y paré. No hubo respuesta pero, toqué una vez más hasta que escuché la perilla moverse. Entonces....la puerta se abrió....
- ¡A...Ah!, ¡Marco, estaba preocupado, idiota! .....-Grité sin mirar directamente a su rostro.
- Tú....¿quién eres?
El tono de voz no me parecía familiar, ni mucho menos su rostro cuando lo miré.
- ¿Eh?
- ¿Ah?
- ¿Quién eres?
- Eso pregunté yo primero.
- Busco a Marco.
- ¿Por qué razón?
- Eso....no te incumbe.
- Oye niñato, le pasaré el mensaje por ti. Ya puedes irte -Su tono de voz fue molesto y comenzaba a cerrar la puerta hasta que la detuve con una mis manos.
- ¡Hey!, ¿eres idiota o qué? Busco a Marco, ¡no tengo intención de dejarte ningún maldito mensaje!
- Me estás molestando, niño....
- Lo mismo pienso de ti.
Tuvimos un momento de silencio pero, no paraba de mirarlo con repugnancia. ¡Que carácter! Ni siquiera sabía quien era pero, sentía una gran molestia al tenerlo frente a mí.
- Iván, ¿por qué haces tanto escandalo, qué está sucedi.....ndo?
Finalmente apareció. Ahí estaba, quieto y con la mirada fija en ambos. Curiosamente ni el otro tipo ni yo, podíamos evitar mantener esa mirada de molestia, mientras que Marco se veía nervioso y algo preocupado. Entonces vino a mi cabeza aquel recuerdo de haber intentado hablar con Marco días atrás y ver aquellas maletas y a Marco abrazando a alguien de una manera tan cálida. ¿Habré bloqueado aquel recuerdo por unos días?
Algo me dice que será una tarde larga....
No hay comentarios:
Publicar un comentario