martes, 24 de enero de 2017

Confusión

Pov. Iván
Semestre 3. Preparatoria.

Qué acaba de pasar.
Espera.
Procesando...
Ah, sí.
MI MEJOR AMIGO ME ACABA DE BESAAAAAARRRRRRR.

Cuando mi celular sonó no podía hablar. Mi mirada estaba clavada en la cara sonrojada de Marco, su cabello despeinado, sus labios hinchados, sus ojos intensos. Me sentía rojo, caliente, excitado, confundido, no sabía ni qué pedo estaba sintiendo. Aún me sentía en el trance del beso cuando mi mamá estaba hablando "Iván ¿ya vienes a la casa? Ya es tarde, hijo..." Se escuchaba sin la necesidad de que pusiera el altavoz. "¿Me escuchas? Tu papá ya casi llega del trabajo." Me bajé sin decirle nada a Marco, cerré la puerta de la camioneta y le colgué a mi mamá. Me metí y cerré con llave, recargué mi espalda en la puerta. La camioneta de Marco empezó a hacer mucho ruido como siempre y arrancó.
-¿Qué pasó, Iván? Me colgaste de la nada.
-Ah... uh, ya estábamos... aquí. Me... me quedé... platicando con Marco.
-¿Estás bien? Te veo algo rojo de la cara...
Se acercó a tocarme la cara pero tomé su mano y la alejé de mí.
-¡Sí! Estoy bien... perfectamente bien, má.
Sólo estoy... algo uh... cansado de la escuela.
Tomé mis cosas y me fui corriendo a mi cuarto. Cerré la puerta con llave y eché todo a la cama. No sabía qué hacer quería gritar, quería reírme como idiota, quería llorar tan fuerte hasta que se me salieran los ojos. Agarré una almohada y hundí mi cara en ella, grité con todas mis fuerzas. Luego me entró la inspiración. Corrí a donde estaba mi piano y comencé a tocar Shostakovich.
¡¿Por qué de todas las pinches canciones y repertorios que me sé tuve que tocar una parte de La Danza de las Muñecas?!
Me sentía desesperado, cuando tocaba volvía a revivir el momento, tocaba más y más rápido hasta que mis dedos se equivocaron y recuperé el aliento.
Me levanté y me senté en la cama.
¿Por qué me haces esto? ¿Qué te da el derecho de ganar toda mi confianza y luego besarme? Yo sabía perfectamente que decir eso podría haber terminado como pasó pero no mames. De todas las pinches posibilidades en las que se hubiera o reído o enojado o incomodado tuvo que tomar el camino de "Ok".
Fue mi primer beso. El primero. Con un chico. Con mi primer mejor amigo.
Después de esto no sé qué va a pasar. De seguro no va a querer hablarme. No sé si debo seguir hablándole después de esto...
Pero yo quiero seguir viéndote como siempre, quiero seguir haciendo mis cosas raras contigo, jugar Play Station contigo, mandarte mensajes y memes graciosos, tomar el café que siempre te pido, estar contigo hasta que salieras del trabajo.
¿Qué hago, qué hago, qué hago?
Me acosté en la cama y tomé el celular para ver si estaba activo en Whatsapp. Y sí, ahí estaba pero no había recibido ningún mensaje de él, supongo que él tampoco sabe qué hacer ni qué decirme. Pinche Marco pendejo.
Busqué un video gracioso y se lo mandé.
Ni siquiera lo vi, sólo copié el enlace y se lo mandé. No quería saber nada de él pero tenía tantas cosas qué preguntarle. Tiré el celular a un lado y me quedé viendo el techo.
¿Cómo es que no me di cuenta antes?
Soy un estúpido, aghhhh. Yo nunca había sentido algo tan... ¿Fuerte? Me moviste el tapete bien culero. Siempre me han gustado las niñas, aunque nunca he tenido novia, jamás llegué tan lejos con nadie. Y-y-y luego tú, haces que quiera estar pegado como chicle a ti y luego me besas y me confundes y yo...
Yo creo que me enamoré de ti.
El celular vibró en la cama y rápido giré para agarrarlo y ver "LOL". Me sentí taan aliviado de que él ya no dijera nada del beso y que ya simplemente tuviéramos una conversación normal por el resto del día.
Decidí que seguiría como si nada de esto hubiera pasado. Sin embargo mañana no sé qué va a pasar cuando vuelva a verlo o si podré verlo a los ojos como siempre. Necesito dejar de pensar en esa escena.
Pero era inebitable cada vez que cerraba los ojos, ahí estaba y siempre iba a estar... en el asiento de esa camioneta vieja.

No hay comentarios:

Publicar un comentario